Negación vasca radical del capitalismo mundial

TERCERA CINTA: DONDE, ANTES DE HABLAR DE LOS VASCOS -ETA Y EL MLNV- QUE QUIEREN HACER UNA REVOLUCION SOCIALISTA, SE EXPLICA EL COMO Y EL POR QUE DEL HUNDIMIENTO DE LA UNION SOVIETICA Y SU "SOCIALISMO REAL"

Las dos primeras invasiones (1918 y 1941) de la Unión Soviética se hicieron en el marco de la lucha de 3 potencias capitalistas (USA, Alemania y Japón) por suceder a Inglaterra como potencia hegemónica de la economía-mundo capitalista

La hegemonía de Holanda, a mediados del siglo XVII (durante el período 1625-1675), consistió en la adquisición por sus capitalistas de una ventaja considerable y simultánea sobre todos sus competidores de todos los otros estados del centro de la economía-mundo en las tres principales esferas económicas (la producción agroindustrial, el comercio y las finanzas). Ventaja que les hizo más eficientes y les permitió hacerse con los mercados incluso dentro de las propias áreas de los otros estados fuertes.

Esa hegemonía se produjo tras la derrota de un pretendiente militar (la Casa de Habsburgo) y, en frase de Wallerstein, "se selló por una "guerra mundial", una lucha masiva en tierra, sumamente destructiva, intermitente, de treinta años de duración, en la que intervinieron todas las potencias militares importantes de la época": la guerra de los Treinta Años de 1618-1648. En la que, subraya Wallerstein, "el vencedor había sido una potencia predominantemente marítima antes de la "guerra mundial" pero se había transformado en una potencia terrestre a fin de ganar esta guerra contra una potencia terrestre históricamente fuerte que parecía estar tratando de transformar la economía-mundo en un imperio-mundo".

En algún momento del período 1675-1689 acabó la breve hegemonía de Holanda y la economía-mundo capitalista regresó a su situación normal de luchas interestatales (realmente comenzado ya en 1651). Y durante aproximadamente un siglo Inglaterra, potencia marítima, y Francia, potencia predominantemente terrestre, lucharon económica, política y militarmente por suceder a Holanda en la hegemonía. En 1763 la victoria de Inglaterra en la guerra colonial franco-británica, inscrita en la Guerra de los Siete Años y que ha sellado la derrota y el fin de la expansión francesa en la India, obliga a que Francia le ceda por la Paz de París el Canadá, Cabo Bretón y Senegambia. En ese momento estaba ya claro el predominio de Inglaterra sobre Francia y, por supuesto, sobre Holanda. El tratado comercial que Inglaterra firma con Francia en 1786 es un indicador de que la candidatura de Francia a la hegemonía mundial ha fracasado. Pero la creciente ventaja inglesa en la producción agroindustrial, en el comercio y en las finanzas necesitará aún un tiempo para redoblarse con la revolución industrial y todavía hará falta sellar la hegemonía inglesa con otra "guerra mundial" de treinta años (las guerras napoleónicas de 1792-1815) en la que la potencia marítima inglesa se doble con su conversión en potencia terrestre para derrotar el intento napoleónico de instaurar un imperio-mundo.

Y será a mediados del siglo XIX cuando indiscutiblemente Inglaterra aparezca como la potencia hegemónica de la economía-mundo capitalista. Hacia 1846 Inglaterra produce 50 veces más hierro, 75 veces más carbón y 100 veces más telas de algodón por habitante que el resto del mundo. Sus exportaciones por habitante son 15 veces más altas que las del resto del mundo. En la cinta anterior vimos que en 1860 sólo uno de cada cuarenta y cinco habitantes del mundo era inglés pero que Inglaterra producía más de la mitad del hierro mundial y consumía la mitad del algodón bruto del mundo. Te añado ahora que tenía en esa fecha la tercera parte de la marina mercante mundial, consumía más de la cuarta parte de la energía y realizaba la cuarta parte de las exportaciones en el mundo. Su dominio y explotación colonial de la India, la "perla de la Corona", y su dominio y explotación neocolonial de la América Latina, la ventaja adquirida por su precoz desarrollo de la Revolución industrial y la supremacía naval que hace de su flota la dueña de los mares serán a la vez las señales y las causas de esa hegemonía. Todavía en 1870, cuando va a iniciarse la aceleración del crecimiento económico e industrial de Estados Unidos y Alemania, Gran Bretaña realiza casi la tercera parte (el 31,8%) de toda la producción industrial mundial, por delante de Estados Unidos (23,3%), Alemania (13,2%) y Francia (10,3%). Y aún en 1880 Gran Bretaña controla el 46% del tonelaje mercantil mundial.

¿Por qué se acabó esa hegemonía?. Para que tú y yo podamos entender bien como el proceso histórico del siglo en el que hemos vivido (el XX) llega a una encrucijada tan feroz y tan decisiva como la de la II Guerra Mundial es preciso que comprendamos la básica enseñanza de Wallerstein sobre las hegemonías en la economía-mundo capitalista. De las que ha escrito lo que voy a leerte:

"Cada una de estas hegemonías fué breve. Cada una de ellas llegó a su fin en buena medida por razones económicas, más que por razones político-militares. En cada uno de los casos, la triple ventaja económica temporal chocó contra dos escollos de la realidad capitalista. En primer lugar, los factores que habían contribuido a la mayor eficiencia económica podían ser siempre copiados por otros -no por los verdaderamente débiles, pero sí por aquellos que tenían una fuerza media- y los últimos en llegar a cualquier proceso económico tienden a tener la ventaja de no tener que amortizar las existencias más antiguas. En segundo lugar, la potencia hegemónica tenía mucho interés en mantener ininterrumpida la actividad económica y por consiguiente tendía a comprar la paz laboral mediante una redistribución interna. Con el tiempo, esto llevó a una reducción de la competitividad que puso fin a la hegemonía. Además, la conversión de la potencia hegemónica en una potencia con "responsabilidades" militares marítimas y terrestres muy amplias implicaba una creciente carga económica para el Estado hegemónico, contrarrestando de este modo su bajo nivel de gastos militares de la "preguerra mundial".

En efecto, de 1870 a 1913 hay tres importantes potencias (Estados Unidos, Alemania y Japón) que, entre otras más pequeñas y menos pobladas que ellas, copian y siguen a Inglaterra acelerando su crecimiento más que ella misma. Durante ese período las tasas compuestas de crecimiento anual promedio del Producto Nacional Bruto per cápita son del 1,9% para Inglaterra pero del 4,3% para Estados Unidos y del 2,8% para Alemania. (Y 2,7% para Japón de 1879 a 1913). Entre el período 1869-1878 y el de 1904-1913 los Estados Unidos multiplican por cuatro veces y media su renta real y duplica holgadamente su renta real per cápita. Treinta años después de su guerra civil las fábricas norteamericanas habían multiplicado por siete su capacidad productiva y antes de acabar el siglo XIX los Estados Unidos habían superado la producción industrial inglesa (en 1890 igualan la producción de carbón inglesa y en ese año la producción total de lingotes de hierro y acero de los Estados Unidos fué superior a la inglesa). Su precoz dedicación a la extracción, el refino y la comercialización del petróleo le proporcionan un predominio en ese sector que nunca abandonarán. Y su guerra victoriosa contra España les había proporcionado colonias o neocolonias en el Caribe (Cuba y Puerto Rico) y en el Pacífico (Filipinas). Desde 1910 los Estados Unidos habían alcanzado el nivel de vida más alto del mundo y en 1913 realizan más de un tercio (el 35,6%) de la producción industrial mundial, por delante del 15,7% de Alemania, el 14,0% de Gran Bretaña y el 6,4% de Francia.

Por su parte Alemania adelantó a Inglaterra en 1893 en lo que respecta a la producción de lingotes de hierro y en 1905 en la de acero. En 1913 Alemania produce 16,7 millones de toneladas de lingotes de hierro frente a los sólo 10,4 millones producidos por Inglaterra. La ventaja alemana es aún mayor en la producción de acero de ese año: 17,5 millones de toneladas frente a sólo 7,7 millones de los ingleses. La industria química fue un campo en el que Alemania adelantó muy rápidamente a Inglaterra. Los alemanes conquistaron y mantuvieron el primer puesto mundial en el campo de los tintes sintéticos y de los productos farmacéuticos. Otro síntoma del adelantamiento de Inglaterra por los Estados Unidos y Alemania es el hecho de que todavía en 1900 la producción de ácido sulfúrico inglesa (1,7 millones de Tn.) supera a la alemana y yanqui mientras que ya en 1913 Estados Unidos le aventaja en millón y medio de toneladas y Alemania en casi un millón.

Conviene que retengas en la memoria que en vísperas de la Primera Guerra Mundial, en 1913, Inglaterra (decayendo) y Estados Unidos y Alemania (emergiendo) son las potencias que dominan realmente el mundo. Aunque el Japón también esté creciendo (de 1873 a 1913 el tonelaje de vapor de su marina mercante pasó de 26 mil toneladas a un millón y medio, de 1889 a 1914 su producción de hilados creció a un ritmo del 13,7% anual y la victoria sobre el Imperio Ruso en la guerra de 1904-1905 le permitió apoderarse de Manchuria meridional y Corea) Y aunque Francia, cuarta potencia industrial del mundo en 1913 como lo era en 1870, explote aún un extenso imperio colonial.

Lo importante es que en 1913 Inglaterra ya no es la potencia hegemónica. De nuevo nadie ocupa ese puesto en la economía-mundo capitalista y para intentar ocuparlo son Estados Unidos y Alemania, las dos primeras y emergentes potencias económicas, quienes van realmente a protagonizar la larga serie de conflictos de la primera mitad del siglo XX que deben ser considerados como una nueva y larga "guerra mundial" de otros treinta años (de 1914 a 1945). Otra vez entre una potencia predominantemente terrestre y otra inicialmente marítima. Además Japón, que ya en 1938 posee la tercera marina mercante del mundo y es la cuarta potencia comercial mundial. va a intentar calzarse, en el Este de Asia y el Pacífico, las botas de la hegemonía que Inglaterra había usado. Y al hacerlo chocará también con los Estados Unidos, que también está presente (y quiere estarlo más) en el Pacífico.

Las 3 potencias capitalistas (USA, Alemania y Japón) luchan en la II Guerra Mundial para aplicar la misma estrategia de salida de la crisis mundial capitalista